Rebecca E. Covington y Donald Webber Jr.: los enamorados de “Hamilton”




Entre ellos todavía no hay un acuerdo sobre quién hizo la primera movida aquella noche del 2011 al finalizar una lectura para el musical “Motown”. Ella asegura que fue su idea la de salir a cenar. Él asegura que preguntó primero. Nuevamente lo discuten a ver si descubren cabos sueltos, pero no. Cada cual se mantiene firme. Solo algo queda muy claro: ambos querían compartir sin libretos y fuera de los salones de ensayos. Ese día marcó el resto de sus vidas.

La historia de amor de los actores Rebecca E. Covington y Donald Webber Jr. es, literalmente, de teatro. La pareja es parte del elenco de “Hamilton” ,que se presentó en Puerto Rico y que esta semana llega a San Francisco.

Llegaron a nuestro encuentro vestidos de azul a una de las salas del Centro de Bellas Artes de Luis A. Ferré, en Santurce. Cargan con la emoción de estar próximos a comenzar otro espectáculo, mientras celebran el gran logro de Covington la noche anterior, donde finalmente se estrenó en el musical en el rol de “Eliza”, la esposa de Alexander Hamilton.

Webber interpreta a “Aaron Burr” y ha sido la primera vez que, como matrimonio, compartieron en un mismo escenario.

“No hay palabras. Es como un sueño hecho realidad. Sé que es un cliché, pero él es mi roca. Tenerlo a lo largo de toda esta experiencia, luego de todo el trabajo que hemos puesto, fue como la culminación de muchos mundos juntándose. Mi familia también estuvo allí. Fue una noche muy especial”, contó Covington aun disfrutándose el momento. Y mientas ella abunda en cada una de sus emociones, Webber la escucha sin apartar la mirada. Pareciera esa escena del musical en la que “Eliza” conoció a Alexander Hamilton y quedó prendada como se describe en la canción “Helpless”. Están conectados.

“¡Estaba tratando de hacer todo como normalmente lo hago en el escenario y no tirarle una guiñada! Ella ha trabajado tanto para esto. Ciertamente lo que no quería era mirarla y empezar a llorar de alegría cuando en la obra estoy haciendo del hombre malo. Pero había momentos donde solo quería pararla y decirle ‘mira en donde estamos’, pero estallaríamos en llanto”, confesó Webber.

Contaron que tras bastidores, y solo entre ellos, tuvieron su momento especial. Fue el resultado de mucha preparación y de que el sacrificio de estar a la distancia una vez casados en el 2015, (Covington estuvo de gira con el musical “Beautiful”), valió la pena.

En la etapa de colegas

“Hamilton” los unió en tiempo y espacio para comenzar otra etapa de su relación, una vez más como colegas. Ella como “understudy” de las hermanas “Schuyler” y él en uno de los papeles protagónicos del #AndPeggyTour.

“Somos fieles creyentes de que todo pasa cuando tiene que pasar y fue el día antes de mi cumpleaños que me dijeron que sería parte de esta gira. La experiencia en Puerto Rico fue como un ‘workingmoon porque aunque nos permitió trabajar en un lugar hermoso, nos enfocamos en el trabajo y en que estamos aquí para hacer un ‘show’ y destacar todo lo que la isla tiene para ofrecer y ayudarla”, detalló Covington.

El hecho de que comparten la misma profesión es un acierto. Para ellos no hay tal cosa como el “reto” de ser una pareja de actores de obras musicales; al contrario.

“Uno todo lo entiende mejor, los horarios, lo importante que son las cosas para el otro. Pasamos por las cosas normales de cualquier relación. ¡Diría que lo más difícil es cuando uno se enferma! No quieres que el otro se enferme”, compartió Webber. “Desde que nos casamos decidimos que el matrimonio siempre sería primero, así que las decisiones que tomamos, las hacemos juntos”, agregó por su parte la actriz.

Quedaban pocos minutos antes de que tuvieran que partir para la función número 18 en la isla. El final de esta travesía en el país se acercaba, una experiencia que también los llevó a encender la llama de ese primer amor: el teatro.

“Esto nos ha regresado al núcleo, a que el arte sana, el arte salva. Lo hemos visto estando aquí (Puerto Rico) compartiendo con la gente. Nos dan las gracias, y aunque no tienen que hacerlo, lo que estamos haciendo con la obra es ayudando a salvar vidas y a comunidades. Y eso me llevó al principio de todo, a que yo entré al teatro porque me sanó y me salvó, y ahora me toca dar ese regalo a otros”, reflexionó Covington. “Nos recuerda que el teatro tiene una responsabilidad dentro y fuera del escenario. Que te debe mover a actuar, no en el sentido de hacer un personaje, sino a actuar para ayudar a otros, a querer ser una mejor persona. Hay una línea de ‘Aaron Burr’ al final de la obra que dice ‘El mundo era lo suficiente grande para Hamilton y para mí’. Quizás alguien escuche eso y comprenda que, a pesar de las diferencias que podamos tener, no son suficientes para sacar a alguien. Existen muchas maneras de hablar y entendernos”, finalizó Webber.

Al momento, el destino los mantiene en San Francisco con “Hamilton” por un año. Luego retomarán su vida en New Jersey, donde establecieron su hogar que comparten con Ella, su “French bulldog”. Prometieron regresar adonde vivieron momentos únicos y donde, una vez más, juntos se transformaron.



Source link